Gabriela Mistral, Besos
Gabriela Mistral, 1889 Vicuña Chile - 1957 Nueva York.
A la vez que se destacó como escritora se desempeñó como maestra rural, actividad con la que obtuvo cargos como representante de múltiples instituciones educativas y culturales.
En México su influencia fue determinante para el desarrollo del plan de educación encabezado por José Vasconcelos.
Su trayectoria como escritora la hizo acreedora del Premio Nobel de Literatura en 1945. Es en este campo donde su memoria permanece como una de las poetas más destacadas del siglo XX.
Hoy les comparto un poema en el que nos ofrece un recuento de los tipos e intensidades de los besos, besos que espero nos remitan a un inventario de recuerdos de los mejores momentos de nuestro devenir por la vida o, al menos, nos permitan hacer un listado de buenos propósitos.
Besos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan solo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos… vibró un beso,
y qué viste después…? Sangre en mis labios.
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.

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