Domingo de Pascua
Como es costumbre en estos tiempos y latitudes, en Semana Santa el cielo está azul, el sol blanco, y un calor de todos los diablos me evoca las llamas del Purgatorio. Sea por Dios.
Este año me acabo de dar cuenta que el ambiente de temporada cuaresmal me resulta muy diferente en Querétaro que en San Luis Potosí. Supongo que me he dado a los recuerdos, pues he estado pensando en mi mami y en todas las ceremonias a las que asistía durante estas fechas, a algunas de las cuales me llevaba con gran aburrimiento de mi parte. Creo que no se perdía ni una jaculatoria.
Todo empezaba el Miércoles de Ceniza y luego: las misas especiales, los días de vigilia y abstinencia, Domingo de Ramos, la visita a los siete templos, el lavado de pies, las siete palabras y se me acaban las devociones para recordar todos los eventos religiosos que nos llevaban hasta la Procesión del Silencio. Y al silencio en la casa, pues mamá no nos dejaba prender el radio, ni tocar el piano, ni mucha ni poca fiesta.
Lo anterior reforzado o encabezado por las actividades de las religiosas del Colegio Minerva: más misas, Tedeums, retiros y ramilletes espirituales, promesas de enmienda, confesiones, penitencias y oraciones, sacrificios insostenibles y sentimientos de culpa sin deberla ni temerla.
No recuerdo a qué “sacrificios” me comprometí en algún instante de remordimiento. Pero eso sí, tenía algunas amigas de secundaria que prometían no comer dulces en cuaresma, no ir al cine, no ver al novio, rezar diario y seguido, no fumar, etc.
Yo no debo haber sido muy entusiasta del tema penitenciario porque bien recuerdo el sabor de los dulces de leche, charamuscas y trompadas, la capirotada, las biznagas y calabazas cristalizadas y muchos otros dulces que es una verdadera penitencia evocar cuando la báscula parece calificarlas de tentaciones pecaminosas. Supongo que eso ya no vale como sacrificio de cuaresma. Ni modo.
El tema de asistir o no al cine era muy relativo. Año con año las monjas del Colegio Minerva proyectaban algunas películas “ejemplares” que veíamos con lágrimas en los ojos; Marcelino Pan y Vino era la favorita. Además, mi mamá consideraba parte de la cuaresma ver películas sobre la vida y pasión de Cristo, que por demás está decir, sólo se proyectaban en esas fechas; las pelis mexicanas con un Claudio Brook de peluquín, interpretando un Cristo impostado con acento castellano ya muy trasnochado y, ¿qué decir de las versiones Hollywood de la Pasión?
En la Secundaria y sobre todo en la Preparatoria universitaria el enfoque pasó de actividades devocionales obligatorias a eventos sociales seleccionables: ¿A qué misa ir para ver a los chicos del Potosino? ¿Cuándo cantaba la rondalla de Ingeniería? ¿Quién asistiría a la procesión del silencio? ¿Ir de mantilla de encaje o de rebozo de Santa María?... O no ir y mirar la procesión desde el balcón de los amigos o cerca de los “cantaores” de saetas, asegurarse un buen lugar en un café del centro o una silla en una plaza, modosamente vestida y con zapatos de tacón.
Por fin: El Domingo de Resurrección; lo mejor eran los conejos y gatitos de chocolate de la Dulcería Costanzo y ni qué decir de los huevos de chocolate de todos tamaños decorados con flores de azúcar. Casi daba lástima comérselos.
La mesa de la comida del Domingo de Pascua era cosa de mirarse. Ese día después de la misa obligada, mi madre iba al mercado y dirigía la compra para poner sobre el mantel de gala todas las frutas y flores que podía encontrar.
Gracias a todo eso la Pascua es mi celebración favorita del año. Navidad es preciosa, pues bien mirado nacer... hasta yo. Pero resucitar... eso sí que tiene grado de dificultad.
Me gusta ese Dios radiante y poderoso. Verle entre nubes coloreadas por el sol de primavera. Encontrarlo a la salida de misa, casi niño Verbo Encarnado; compartir con Él un algodón de azúcar y que comprenda mis plegarias... o las perdone.
Griselda Gómez P.
Querétaro. Marzo 30 de 2024

Hola Gris, como siempre asombrando con las bellezas que dices y haces. Orgullo de la familia!!!
ResponderBorrarMe encantó todo tu relato parece que voy contigo a todos esos eventos y veo a mamá Shio festejando con ustedes, siempre tan alegre. Le encantó a mi mamá!!
Saludos con cariño